
Sueño contigo...
Me cuesta tanto despojarme...
Dejar por dejar nunca tuvo sentido para mi. Si dejo es por que me hace mal, porque ya no quiero o por que ya no me quieren y porque hago mal... Pero para dejarme de las cosas que no quiero debo inventar distancias abismales, tanto más cuanto más quiero a estas cosas. Así es que cierta vez, para dejarle casi me pierdo a mi misma. Y ahora lo recuerdo y pienso, ahora cuando me estoy acabando, cuando se esfuman los sueños y siento que el cuerpo se resbala y que el espíritu resiste como a un ataque de asma, que no hay otra forma de dejarle que dejándome primero. Es tanto el orgullo que tengo ¡tanto! ¡Tanto! lo que le quiero que no pudiera verle sin mí a causa mía...
Cómplice del destino, inventando abismos me encuentro.
A ti.
A causa tuya/por razones mías.
