miércoles, marzo 22, 2006

Contemplar


Pajaritos...

Deberé tomarte como si fueras uno de los pajaritos que picotean mi jardín.
Los veo andar sigilosos con sus patitas frágiles y sus pequeñas cabecitas meciéndose de atrás para adelante y de adelante para atrás.
Los veo en mi jardín y hago silencio. Todo lo investigan. Vienen de a uno o en pareja, pero nunca hay mas de tres o cuatro, vienen y comen del plato de mi perro, y mi perro los detesta, aunque no se coma todo lo que le damos cela mucho sus cosas (perro materialista).
Y los veo en silencio para que no huyan, para que no levanten vuelo. Me gusta verlos. Pienso que deberé tratarte como uno de los pajaritos que merodean por mi jardín.
Los veo dentro de la casa pero no me pertenecen, ellos son del aire, los contemplo y comprendo que es así; pronto volarán, quizás hacia otros jardines.
Por más que pueda sentirlos o tomarlos como míos nunca podrán ser, ellos pertenecen al aire y se asustan si me ven. No puedo acercarme mucho a ellos por más que quiera porque vuelan y se van y si se van no tengo mas que mirar. Si vuelan y se van me pongo triste.
Tu eres como uno de los pajaritos de mi jardín... ellos están por las miguitas... y ¿Tú…? Me lo empiezo a preguntar.